
MÉ
.jpg)
MÉ en Bar El Bajo
Miércoles 4 de Marzo 20:00
Santiago, Chile
MÉ: El exilio como impulso, la música como territorio
Se le creía lejos, diluido entre continentes, dedicado a otros rumbos musicales. Pero no. MÉ está de regreso. Y su retorno no responde a modas ni estrategias de mercado, sino a algo cada vez más escaso: una búsqueda artística honesta.
Sin campañas calculadas ni fórmulas radiales, el proyecto de Mario Hurtado-Rodríguez se sostiene en una música híbrida y profundamente personal, situada en un cruce poco habitual : la canción de autor latinoamericana, la sobriedad electro-poética, la atmósfera del pop contemporáneo y un jazz introspectivo, casi confesional.
Nacido en Suecia de padres chilenos exiliados, el músico creció literalmente entre mundos. Esa dualidad, memoria y presente, raíz y transformación, atraviesa toda su música. Su primer disco, Métamorphose, no levanta consignas ni busca etiquetas, es más bien un relato sonoro de lo que ocurre cuando el desarraigo deja de ser herida y se convierte en motor creativo, cuando la música pasa a ser una verdadera lengua materna. En sus canciones emergen las historias cotidianas, los vínculos afectivos, el amor en sus distintas formas y una permanente búsqueda de lo esencial, de aquello profundamente humano que persiste más allá de cualquier frontera.
Una vida en Francia, una carrera forjada en Europa
Radicado desde hace dos décadas en Francia, es allí donde Hurtado ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria artística. Lejos de Chile, pero siempre conectado con su identidad, ha construido un camino sólido dentro de la escena musical europea, explorando repertorios diversos y consolidando una voz propia que hoy encuentra en MÉ su expresión más íntima y personal.
Una trayectoria silenciosa pero internacional
Aunque el nombre MÉ pueda sonar nuevo para el público chileno, Hurtado lleva años desarrollando una sólida carrera como multi-instrumentista en la escena internacional, colaborando con figuras de gran prestigio. Ha trabajado junto a Ángel Parra y la directora austríaca Christina Pluhar, integrándose además al reconocido conjunto barroco L’Arpeggiata.
Ese recorrido lo ha llevado a presentarse en escenarios de referencia mundial como el Carnegie Hall de Nueva York, la Opéra de Beijing, el Théâtre du Châtelet y la Salle Gaveau en París. Espacios mayores donde su aporte ha sido siempre el mismo : una musicalidad sutil, de escucha profunda, puesta al servicio del conjunto.
Un regreso que no busca nostalgia
Más que un “retorno”, lo de MÉ parece una reaparición coherente con su historia : la de un artista chileno formado en la diáspora que hoy vuelve a situar su identidad en el centro de la creación, sin folclorismos ni artificios. En tiempos de inmediatez, su propuesta apuesta por lo contrario : detenerse, escuchar y dejar que la música, como la vida misma, sea también un viaje interior.
En esta ocasión, MÉ se presentará acompañado por su banda, integrada por reconocidos músicos de la escena nacional : Francisco Oyarzún en guitarra eléctrica, Tomás Reyes en batería y Nelson Vera en contrabajo, dando forma a un formato colectivo que potencia la profundidad y el carácter orgánico de su propuesta sonora.
Francisco Oyarzún, Guitarra eléctrica
Tomás Reyes, Batería
Nelson Vera, Contrabajo
MÉ (Mario Hurtado), Voz y guitarra


